Visita al interior del Costa Deliziosa | Nos vamos de crucero
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Visita al interior del Costa Deliziosa

25 noviembre, 2011
By David

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Durante uno de los días de navegación realizamos una visita guiada a las zonas reservadas a la tripulación, era una de las excursiones que ofrece la compañía.

Empezamos la visita en una de las zonas más conocidas y visitadas del barco, el teatro. El Jefe de luz y sonido nos introdujo en su mundo explicándonos su función a bordo. Como curiosidad nos dijo que él no estaba presente durante los diferentes espectáculos, se recluía en una oficina en la parte trasera del escenario desde donde podía controlar los diferentes elementos necesarios para cualquier tipo de representación: luces, sonido, telón, los más de 30 diferentes fondos, poleas, suelo móvil, etc. En el exterior ya tenía a sus ayudantes que le controlaban cada parte asignada para ellos. En uno de los laterales del escenario nos enseñó una consola desde donde podía controlar cada uno de los elementos anteriormente descritos, en caso necesario. Visitamos también los camerinos de los artistas donde se guardaban parte de los trajes de algunos espectáculos, el resto estaban en otro almacén cercano. Hablando de los artistas, nos comentaron que hay de dos tipos: los de producción, que hacen diferentes espectáculos en el teatro y, además, participan en otros eventos a lo largo del crucero como , en el c aso de las bailarinas, azafatas, modelos en presentaciones de ropa, se visten según la temática de la noche para que te puedas hacer fotos con ellos/as… los músicos te los puedes encontrar en los diferentes bares o escenarios amenizando otras fiestas…; después están los artistas invitados que únicamente se contratan para hacer algún tipo de espectáculo/s.

Tras visitar esta parte más “visible” del recorrido nos dirigimos a las cocinas, antes de entrar tienes la sensación que serán muy pequeñas dado que se trata de las cocinas de un barco … pues no, estaba equivocado, eran muy grandes. Visitamos las cocinas del comedor principal, después está la cocina de los restaurantes de especialidades y la del buffet. Nos explicaron que los platos de la cena se empiezan a preparar unas cuatro horas antes de servirlos, se dejan casi preparados y en el último momento se le añaden los ingredientes que más se deterioran con el paso del tiempo. Hay que tener en cuenta que las cartas de cualquier restaurante se diseñan sabiendo qué platos serán los más demandados, con esta pequeña ventaja, se preparan más platos de ensalada, por ejemplo, que de sopa de ajo. Los trabajos allí son muy mecánicos y a gran escala, en la elaboración de un plato pueden intervenir diez personas: uno pone las olivas, otro el pimiento, otro la lechuga y así hasta cuatrocientos platos iguales… tienen ingredientes para hacer cualquier tipo de plato y por supuesto, el pan, bollería, pastelería, etc. lo hacen a bordo. Zona de ensaladas, zona de carnes, de pescado, pastas, postres, pan … la cocina se divide en varios departamentos. Todo allí es a lo grande, en las ollas de pasta o arroz cabe una persona adulta, imaginaros a la hora de fregar…

Seguidamente fuimos la parte restringida a la tripulación. Permitidme un pequeño apunte; estaba totalmente prohibido entrar en esta zona con cámaras fotográficas, de vídeo o móviles con el pretexto de la seguridad (el equipo de seguridad del barco nos hizo pasar a todos a través de un arco, ¡como en los aeropuertos! y estuvimos acompañados por ellos durante toda la visita interior). En una visita tan interesante y curiosa prohibir a las personas hacerle fotos a la lavandería, a la zona de desechos de residuos, al bar de la tripulación o a la mismísima sala de máquinas por temor a no sé qué, me parece algo, cuanto menos, ridículo. Por lo visto desde el 11S son normas de la compañía … Obsesión paranoica por la seguridad.

Bien, después de pasar por el arco de seguridad y ver que todos estábamos “limpios” pudimos bajar a las cubiertas de la tripulación. Pasamos por la zona de las cabinas, pudimos ver alguna y, normalmente están ocupadas por dos personas. Como todo, en el barco, la disposición de las cabinas está muy jerarquizado: cabinas dobles, dobles con ventana, individuales, individuales con ventana, cabinas para RR.PP., embajadores, cabinas de los oficiales … según tu categoría tienes una cabina u otra. Parecía un laberinto y por los pasillos estaban colgados los planos de esa cubierta para saber en todo momento donde té encontrabas y cómo se salía de allí.

A través de un gran pasillo, que servía de distribuidor y donde había paneles de anuncios para que los trabajadores estuvieran informados sobre sus obligaciones y descansos, fuimos a parar al restaurante de la tripulación. Vimos el de categoría “media” donde podían ir los distintos mandos y tripulación de un cierto rango como bailarines, artistas, producción de espectáculos, animación, tripulación que de un modo u otro tenía contacto con los pasajeros, había otro para los oficiales y otro bastante más grande para el resto de trabajadores del barco, mantenimiento, camareros, cocineros, camareros de cabina, los restaurantes son de tipo buffet.

Aquí también se encontraba el hospital del barco, muy bien equipado y capacitado para hacer operaciones de cierta complejidad en caso necesario.

El gimnasio de la tripulación es un poco pequeño pero, por lo visto, suficiente. A él acude la tripulación de “baja” categoría. El resto tiene permiso para ir al gimnasio de los pasajeros, siempre con su placa identificativa de miembro de la tripulación.

La lavandería está abierta las veinticuatro horas del día, tienen grandes cantidades de sábanas, manteles, servilletas, toallas, etc. que deben estar preparadas a diario. Lavadoras industriales, secadoras, planchas y una máquina que me hizo mucha gracia, muy práctica en un lugar así que es como una cadena de montaje: pones la toalla, sábana, etc. extendida en una cinta y salía por otra planchada y plegada, el trabajador tenía que ir recogiendo los montones de ropa plegada y almacenarla en otro sitio. Todo esto sin olvidar que cualquier pasajero tiene servicio de lavandería a su entera disposición, con cargo, vimos como se planchaba el traje de un oficial, se pone la chaqueta en una especie de maniquí, éste se hincha y con vapor “voilà” la chaqueta planchada. Nos hicieron una demostración de distintas figuras que se pueden hacer con una toalla, es muy habitual en muchas compañías encontrarte estas figuras en la cama de tu cabina por la noche al ir a dormir.

Imaginaros como deben ser las despensas, enormes, y tienen varias. Por normativa, los barcos de crucero deben tener comida almacenada de sobras para estar muchos días sin reponer y dar de comer a tripulación y pasajeros sin ningún problema, en caso de emergencia, el Costa Deliziosa tiene reservas para alimentar a 3.500 personas durante 40 días. Las navieras firman contratos en los distintos puertos donde atracan y cargan los productos que más les interesa en relación calidad-precio: en un puerto cargan agua, en otro fruta, en otro carne, pescado, la pasta en Italia claro …

Por todas partes hay zonas con contenedores para el reciclaje obligado. Costa tiene muy en cuenta el cuidado del medio ambiente y pueden despedir a un trabajador si se equivoca de contenedor a la hora de reciclar, son muy estrictos con este tema.

También fue muy interesante la sala de máquinas. En un principio nos pensamos que íbamos a visitar la sala donde se encontraban los motores, eje del motor, etc., estábamos equivocados. Visitamos la sala de control de todos los sistemas del barco, os podéis imaginar como era, una sala con un mostrador enorme llena de paneles, mandos, testigos luminosos, alarmas, pantallas de vídeo, en fin, todo lo necesario para controlar cualquier aspecto o necesidad que requiera el barco o el capitán.

El momento “estrella” de la mañana fue la visita al puente de mando donde el mismísimo capitán nos esperaba para ofrecernos un coctel y explicarnos cuantas dudas tuviésemos, siempre y cuando no se pusiera en peligro la seguridad. El puente es una sala enorme dotada de los sistemas de navegación más sofisticados que existen en la actualidad, estos sistemas cohabitan con los sistemas de siempre, a saber, la brújula situada en un lugar preferente y las cartas de navegación donde calcular la ruta a seguir con compás, cuadrante, lápiz y goma de borrar … navegación real. Me llamó la atención una estantería, como si fuera un botellero enorme, donde se guardan todas las banderas necesarias para la navegación.

Y acabamos aquí la visita, fue muy instructiva y para los que nos gusta saber cómo funcionan las cosas por dentro, la encontré muy completa e interesante, a la vez que te permite ver el crucero desde otra perspectiva, la que tienen las personas que trabajan duro para que en tus vacaciones no te falte absolutamente de nada aunque te encuentres a bordo de un barco.

Os recomendamos que veáis los reportajes de National Geographic sobre la vida a bordo del Costa Serena que se estuvieron emitiendo hace unos meses y de los cuales hicimos un seguimiento desde www.nosvamosdecrucero.com De esta forma os podréis hacer una idea más precisa de lo que os hemos escrito en este artículo.

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